NOTA: Aunque recibiré con los brazos abiertos a cualquier nuevo visitante, especialmente en lo que concierne a los proyectos de Vaho de la Bruma, nótese que este blog permanece enterrado desde Julio de 2013, tras un año de deterioro progresivo y otro de notable silencio (cf. Recapitulación). El Fénix que de estas cenizas quizá nacerá, en Scribd, si es el caso, lo hará.
Derechos: la imagen de cabecera pertenece a Platinum FMD, mientras que la del fondo es de ¿Eric Sin (Depthcore)?

domingo, 25 de abril de 2010

Apologia a los videojuegos (inspirado en neoteo)


Todos lo saben, son tiempos difíciles, y los peces gordos que pueden seguir gastando sus millones en el fabuloso mercado del ocio y el turismo de lujo mientras se hospedan en hoteles submarinos de siete estrellas en Dubai (Hidropolis Underwater) parece que necesitan calcular porcentajes para percatarse. Porque, por supuesto, el hecho de haber subido unos “centimillos de nada” (¡y una mierda!) en todos los productos, a aquel que no les presta atención por indiferencia, debido a su opulencia, o porque simplemente no consultan las facturas de tan sobrados que van, es imposible que se den cuenta si no es por la difusión mediática.

Pese a todo ello cabe cierta indiferencia incluso para la clase media, puesto que si por suerte conservan su empleo y no deben pagar ninguna hipoteca (homónimo de suicidio), aunque es posible que viva un poco más ajustado, seguro que se las sabrá arreglar con soltura. El problema viene cuando quienes conservan el trabajo, debido a la alarma social, deciden entrar en un régimen de ahorro exagerado, parando el mercado y propiciando más paro: todo un circulo vicioso.

Pese a todo, puede que el gran crack este por llegar, y quienes, pobres idealistas con expectativas de futuro prometedor en una sociedad de ávidos depredadores capitalistas, estén embargados hasta sus peludas cejas, pues la metrosexualidad es para adinerados, es posible que se planteen abalanzarse sobre un nuevo jueves negro.

Hasta aquí perfecto, propio de la más idílica utopía que puedan soñar sus mentes (lo que no es ningún sarcasmo, lamentablemente, basándome en el pesimismo global y extremo y en la poca creatividad de nuestro, antiguamente, más poderoso órgano, que hoy no parece ser más que un bonito lugar en donde colocar nuestras gorras con la visera hacia atrás indicando que vamos a la moda, lo cual afirma [según un estudio de la universidad de Chicago] baja autoestima al tener que someterse y rebajarse, por falta de personalidad, a las convenciones sociales que cohíben la originalidad, consiguiendo así reducirte a un potencial y vulgar consumista compulsivo, el cual necesita de objetos innecesarios para agradar y especialmente para obtener una dosis de dopamina que libera el cerebro por el mero hecho de la anticipación a la compra [¿o es que soñar con nuestros caros hobbys como pudiera ser viajar, o con nuestros deseos, no nos alegra? Y no nos bastaría,pues, solo eso: soñar, ensimismarnos en nuestra hiperrealidad], lo cual convierte a esa felicidad de compra en algo muy efímero. Aunque claro, el dinero es algo muy intangible y volátil [uno no va enseñando cuanto tiene en la cartilla por ahí], y se nos mide el status social por lo que mostramos, en una sociedad degradante del "parecer" (ya no del "ser" o el "tener", símbolos respectivos de los ideales comunistas y capitalistas) en esta pirámide jerárquica de capitalismo degradado y putrefacto. Todo ello, si se fija algún avispado, crea una cierta paradoja [no la explicitare por no querer robarle así su belleza y sutileza y hacerle dudar al que no la vea de su existencia]. Pero permítanme retomar el tema de nuestro declive intelectual, que aseguro rotundo, pues más allá del medio masivo por excelencia[no se confundan, en Internet puede usted elegir; en cambio, en la televisión, si es mileurista difícilmente tendrá usted parabólica para intentar encontrar algo aunque sea ínfimamente tan liberal y correspondido a sus intereses como lo puede ser la Web] acusan al estrado al nombrado Gran Hermano orwelliano. Quien sabrá a que vendrá toda esta cosa).

Una vez marcada la referencia, me recomienda el pedante esquema de académicos, o, mejor dicho, academicistas, que tengo delante (el esquema; no ellos, por suerte) que tras tan "brillante" introducción dispóngame a narrar mi historieta: como explicaba, a más de uno le hierve el cerebro del estrés provocado por sus múltiples trabajos y esfuerzos sobrehumanos para pagar sus facturas y librarse de la morosidad y del serio Chaplin que le sigue detrás. Pues bien, me encontraba sentado (ahorrémonos el adverbio incomodo e incorrectamente) frente a un televisor (para hacer honor a la causa: el lavado de cerebro mundial) con un mando en la mano y pegando tiros a unos civiles (tranquilos, solo eran unos profesores, que como bien me darán razón los dictadores, no hay nada más peligroso que un pueblo culto) más que nada para desahogarme (mejor en un juego que en la realidad, ¿no lo creen así las millones de asociaciones TAMPAs [Tutores (legales), Alumnos, Madres y Padres Asociados] que correrán a censurar mi conducta e intentar eliminarla imponiendo su régimen dictatorial a aquellos a quienes antes les predicabais sobre la libertad de expresión total [muy ejemplificado en la frase de Voltaire: “Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo”] en favor de una obra de arte, por ejemplo? ¡Como si los videojuegos no fuesen el arte total sobre el que elucubraba Wagner, donde confluyen al unísono todas las artes, como en el cine, pero con el aliciente de la interactividad entre obra y publico!).

En esto estaba cuando mi padre, rabioso por las deudas, me miro con asco y se sosegó a la antigua: pegando gritos (mucho mejor que con los videojuegos: aportas estrés, malestar, conflictos familiares y con la reciente y creciente preocupación por la contaminación acústica, ruido). Me dijo que para eso había luchado en Vietnam: para que ahora su hijo, como buen paradigma (según prejuicios no confirmados [no al menos a una escala que alcance el 1% de los jóvenes]) del comportamiento deleznable (tanto que se hace inefable) de la gente de nuestra edad.

Entonces como viene a ser habitual tocaba sesión de batallitas y que para eso había perdido un brazo: para holgazanes como yo. Pero como ya dije, un pueblo/persona bien informado es un peligro para un dictador/tutores legales (para que no se ofenda nadie).

-Así que los videojuegos son una perdida de tiempo y no sirven para nada, ¿eh? No te negare que haya excepciones pero sus funciones son múltiples. Para empezar, juegos como este mismo ponen a prueba la libertad de expresión sin limites que todos prometen y parecen anhelar. La tolerancia hacia estas a veces sádicas diversiones (ridículas ante el maestro Sade), otras más bien satíricas e incluso ácidas, pero que en cualquier caso sosiegan y desahogan el alma, abren el camino hacia un mundo utópico sin tabús. Prometen, incluso, convertirse, en algunos casos, en verdaderas obras de arte dignas de pasar a la gran pantalla por su poder mediático, su atractiva puesta en escena (¿Uncharted un nuevo indiana Jones?), profunda reflexión(¿somos los Sims de alguna civilización avanzada?), trama, humor, expectación(¿no es increíble el fenómeno generado por Monkey Island a propósito de su “secreto” y de su famoso e histórico final inesperado, así como de sus hilarantes diálogos, cocreado por Tim Schafer [homenajeado en el hilarante y selecto Zero Punctuation], y autor de otras obras de culto con diálogos sublimes y perlas como “Mi secreto es que conservo el corazón de un niño de 12 años....está en una jarra, ¿quieres verlo?”?), reivindicación, reutilización, resurrección o divulgación de la mitología y la historia (Age of Empires, Age of Mithology, God of War,...), creando a veces su propia mitología, semejante a una novela de fantasía épica, repleta de nuevas criaturas (infinidad de RPGs como Final Fantasy o pokemon), además de agudizar el ingenio con juegos como Portal o perturbar con fuertes tintes psicológicos y esquizofrénicos en atmósferas tétricas a lo Silent Hill 2 o Bioshock, liberando, tan bien en juegos de acción, importantes dosis de adrenalina.


>>Además, como no quiero alargarme, te diré que les debes mucho más de lo que crees. Muchos de los actuales informáticos, programadores y demás entendidos de la tecnología que te fabricaron ese bonito brazo biónico (ni te imaginas que hacían los cirujanos antes de implantartelo...) se forjaron con este tipo de maquinas recreativas, aunque mucho mas básicas, lo que no significa menos polémicas, pese a que si ínfimas en cuanto a su realismo, pero conservando muchas veces la misma idea, entre los que puedo citar para que veas que no me invento, verifícalo tu luego, Death Race basada en una de tus amadas películas, cinelofilo, o Custer’s Revenge que mezclaba violencia, racismo y violación, de tu "casta" época, los setenta.

-Ya ves, tú, solo una generación que poco habrá podido hacer por mi, que ni siquiera dices nombres...

-Fueron pioneros, no prestigiosos prestidigitadores, y aunque no hubo grandes eminencias, su conjunto como generación fue esencial para el futuro. Y en cuanto a nombres podría citarte entre muchos otros una de las piezas claves del software libre, Linus, que comenzó su afición por la programación con una consola, como muchos otros. Además, los videojuegos requieren de potentes ordenadores para ser manejados correctamente, lo que sumado a la gran cantidad de interesados en los videojuegos,(que han llegado a crear todo un imponente mercado que genera unos 21.000 millones de euros anualmente a pesar de que de las 6 millones de descargas anuales de productos piratas, 4 millones son videojuegos), decía, a propiciado el esfuerzo de miles de expertos en programación para mejorar sus plataformas como acto reflejo de los requerimientos de los más potentes videojuegos. Es decir, gracias a los videojuegos, que demandan ordenadores potentes para su mejor funcionamiento, la ciencia informática crece más rápidamente, instada por el mercado que genera este divertimiento. De esta manera ordenadores más potentes se abaratan y pueden llegar a todos los públicos a la vez que ofrece a las demás ciencias su poder de calculo.

>>Y aún más, estoy seguro de que en la inmensa variedad podrás encontrar algo de tu agrado, ilustrativo y didáctico en muchos sentidos; David Williamson Shaffer es muy claro en su "How Computer Games Help Children Learn". Los videojuegos no solo puede ser un método para adquirir conocimientos, sino para aumentar la capacidad de extrapolación, abstracción y familiarización con las nuevas tecnologías que dominaran nuestro futuro entorno de trabajo. En este sentido, otro punto a su favor es que estimulan las capacidades cognitivas y los reflejos, lo cual ha promovido su uso entre cirujanos y en otras muchas ramas como la aviación gracias a su aplicación en simulaciones. Y para finalizar, teniendo en cuenta la gran euforia que corre entorno a ellos, puede ser un buen estimulo; claro ejemplo es el de la Escuela Selly Oak en Londres.

-Y tu eres quien antes te oponías de modo peyorativo a todo este mundillo, hijito- dijo en un tono extraño, irónico, como buscando un punto débil para saciar su flaqueza, aunque fuera una falacia ad hominem.

-Papaíto- espete con irrisoria emulación amilanada- yo no opino sobre nada. Mis palabras pretenden, que es la intención lo que cuenta, ser tan ambiguas como pueda mi capacidad, y resguardar siempre mi discurso antagónico. Nada es blanco o negro (aunque el cerebro lo quiera), todo depende del cristal con que se mira. En todo mal hay un profundo bien y a la inversa. Lo mió es pura dialéctica sofistica y guardo para mi, receloso, la verdad que esconde mi alma, mi opinión.

-¿Ah, si? Y que virtud tiene la guerra que tanto odio profesa por tus venas

-Muchas, por repugnante que pueda ser. La guerra fue la cornucopia norteamericana que la alzo al peldaño glorioso en el que esta tras el crack del 29 y la depresión de los terribles años treinta y del que la esta quitando ahora la Unión Europea. Y, además de aportar trabajo y todo un mercado armamentístico, genera e incrementa la industria tecnológica, con, entre otros, el buen ejemplo de DARPA, que te proporciono ese excelente brazo.

-¿Todo este memorable discurso lo improvisas sobre la marcha o esta todo pensado meditadamente con anterioridad?

-Como es lógico, uno a veces se ensimisma, y en otras ocasiones lee cosas que correlaciona con esas ideas e inconscientemente va formando esa filosofía propia e intransferible. Aunque de todos modos “¡Que se yo!” diría Montaigne ya que “solo se que no se nada” continuaría Sócrates para acabar Newton con: pues “Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano” . “¿Chi lo sa?”, sintetizare.

-Dios

-Jamás.

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