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sábado, 3 de julio de 2010

Juan Pablo Queiroz: dialogo I

contexto: Pablo fue un compañero de clase durante este ultimo año de instituto. Por lo visto, solo él, yo y una tercera persona participamos en  el certamen escolar de filosofía. Por curiosidad, ley las disertaciones de ambas personas: Pablo y la ganadora. Personalmente no me llamo demasiado la atención de  la disertación ganadora (a mi manera de ver, poco reflexiva, como enajenada por el resentimiento, aunque la comprendo). En cambio, aunque quizás mejorable en la puntuación y escritura, las ideas inherentes en la disertación de Pablo me parecieron muy interesantes, ya que en parte las comparto. Por ello decidí contrastar nuestras visiones, de lo cual surgió el siguiente esquemático comentario. Para descargar el texto comentado, pincha aquí




1.Al principio examinas que cuando hemos de tomar decisiones lo hacemos en base a tres criterios: la razón, el corazón y el pasado. Si bien razón y corazón es una distinción habitual, me parece interesante que añadas la influencia que tiene sobre nosotros nuestro pasado (o incluso, añadiría yo, el pasado de otros o el pasado histórico de la humanidad). Me interesa porque cuando analizamos el pasado, analizamos las consecuencias que tuvieron en otras ocasiones nuestros actos, es decir, analizamos, en base al pasado, lo que podría volver a pasar en el futuro. Y en esto, Hume, igual que tu, encuentra un problema. Pero en cambio, la razón y el corazón solamente analizan el presente, antes de la experiencia.

Además, a juzgar por la critica que haces a cada vía por separado, entiendo que lo ideal antes de tomar una decisión es sopesarla en base a las 3 vías, para escoger lo más adecuado. Sin duda muy inteligente tomar y compensar todos los "instintos".

2.Dices que solo los dioses, si existiesen, podrían ser perfectos. Yo creo que ni siquiera los dioses serian perfectos. Más que nada por que yo pienso que la perfección es inalcanzable: siempre puedes imaginar algo mejor. Claro que si defines de entrada a Dios como la perfección, no puedo rebatirlo. Claro que Dios es una idea, y como idea te lo puedes "imaginar" perfecto, si es que eres capaz de imaginar algo perfecto. No se si me explico: para mi la perfección es un ideal, una meta que cuanto más te acercas, más se aleja; es como la carrera de Aquiles y la tortuga, pero al revés: cuanto más te acercas, más te das cuenta de lo lejos que esta. Por eso estoy totalmente de acuerdo con que el humano no es perfecto, pero no se yo hasta que punto Dios lo es, aunque existiera.

3.Defines el Yo como la conjunción de cuerpo, mente, alma. Entiendes el alma como aquello que nos define y nos diferencia de los demás, pero yo considero que ese aspecto de nosotros es propio de la mente. Mi visión del yo es la siguiente:

Yo soy la conjunción cuerpo, mente y pasado. Cada uno de estos conceptos se subdividen en tres más:

-La mente como conjunción de instintos innatos (reafirmación del Yo [Eros, Thanatos y Grupo]), de carácter (variable con el paso del tiempo, según las circunstancias y según la intención) y de habilidad(inteligencia, reflejos mentales, empatia ...).

-El cuerpo es la conjunción de su percepción ("el cuerpo en si"), por sus habilidades(fuerza, velocidad) y por sus instintos o necesidades fisiológicas (comer, beber, dormir,...).

-Mi pasado: conjunto de recuerdos de la realidad observada. En esta definición hay tres elementos fundamentales: la necesidad de recordarlo todo, la necesidad de que exista un pasado que recordar y la necesidad de que exista una realidad que recordar.

Considero que los instintos de la mente junto a nuestro pasado es aquello que nos diferencia entre nosotros.

Supongo que tu idea de alma seria lo que yo llamo instintos innatos, que clasifico en tres: los que propician mi vida (placer y felicidad en general); los que perjudican la vida ajena, con tal de protegerme a mi (peleas, competiciones,..); y los que satisfacen nuestro instinto gregario.

Estos instintos agrupan todos los tipos de pasiones y vocaciones que no varían a lo largo de la vida. Uno puede cambiar su aspecto físico, algunas costumbres e ideas, pero no sus pasiones. Por ejemplo, si una persona toda su vida ha adorado el futbol, es por el instinto gregario, el instinto de grupo, porque le satisface pertenecer a un grupo, a un equipo. La afición al arte, por ejemplo, se puede entender como la afirmación de mi vida ya que a mi me gusta.

De hecho, supongo que cada uno de estos tres instintos los puedo dividir según satisfagan necesidades intelectuales, emocionales, o carnales.

Estos instintos son como un eje central e inmutable de nuestra personalidad, entorno al cual puede cambiar nuestro carácter. Por ejemplo, si gana tu equipo, te alegras, si no gana, no te alegras y en consecuencia cambiaras tu actitud: estarás amargado, triste, cansado, ... Así con cualquier pasión.

4.El análisis que haces sobre el suicidio me parece impecable: hay tres impulsos: la creencia en el cielo, el miedo a la vida (y sus problemas), y la represión que ejerce el "instinto social/familiar" sobre nosotros. 

Yo, además, me atrevería a añadir que la guerra es un modo de suicidio, puesto que nos sacrificamos por la patria. Y si en una situación extrema nos sacrificásemos por la humanidad (entera o parcialmente), lo cual seria considerado un acto de heroísmo, seria también de suicidio.

 Y cuando hablamos de estos últimos "suicidios"(si se les puede llamar así), me gusta la visión que le das: esos sacrificios los hacemos por salvar al otro (instinto egoísta camuflado en el instinto grupal), por no tener que sufrir nosotros su perdida (instinto egoísta puro), y añadiría yo, por la trascendencia del hecho.

Me explico: por trascendencia entiendo tres cosas, que podríamos identificar con la moral: el imperativo categórico de Kant (cualquiera en mi lugar haría lo mismo, o si mas no, yo querría que lo hiciese para salvarme); "el imperativo jurídico" (suponiendo que la ley me exija actuar por el bien de la sociedad) y el "imperativo teológico" (obra bien e iras al cielo, en consonancia con lo que ya comentabas sobre el suicidio en un primer momento).

5.Me parece interesante también tu "calculo de sacrificios", que me recuerda al calculo de placeres de Epicuro. De hecho, no es tan diferente, puesto que sacrificarme por los demás puede reportarme placer a mi de manera indirecta(luego me devuelven el favor) o directa (yo formo parte del grupo, luego ayudar al grupo es ayudarme a mi).

Lo difícil tal vez sea encontrar un método para calcular que me conviene más, aunque Epicuro lo solventa bastante bien con su teoría del "intelecto calculador de placeres". Aunque tiene muchas ideas interesantes al respecto, hay 4 aspectos fundamentales a considerar: la duración, la intensidad, las posibles consecuencias negativas, y la concatenación de placeres (distribuyéndolos adecuadamente durante toda la vida)

6.Dices que la moral no influye en la calidad de placeres. Permíteme dudarlo. Si hablamos de la calidad del acto en si, estoy de acuerdo. Pero cuando llevamos a cabo ese acto, influyen varias factores en nuestra sensación. Da igual que el placer de ese acto sea inmenso y la conciencia te corroe, porque esa conciencia, esa moral, te impide gozar. Por eso considero que hay que ignorar la moral para ser feliz, como hace el superhombre. Porque la moral solo nos reprime y amarga, aunque sea imprescindible hasta cierto punto para vivir en sociedad

En este sentido me gusta tu visión heterónoma de la moral: debemos obedecer la moral solo hasta el punto en el que esta nos pueda repercutir negativamente en el futuro (ya que recordando a Epicuro, hay que evitar el dolor). Es decir, hemos de obedecer la ley porque de lo contrario nos castigaran. Sin embargo, debemos actuar si podemos obrar de manera que evitemos el castigo o si el placer que proporciona el acto es mayor que el dolor del castigo.

Comparto esta idea por el hecho de que considero que solo yo existo con toda seguridad, y por tanto la consecución de la utopia de Kant no me reporta ningún bien.

7.Para la siguiente critica necesito cambiar los nombres a tus instintos y definirlos ampliamente

1)Yo (egoismo)
2)circulo intimo-innato: familia, amistad y pareja.

-La familia, obviamente, no es algo de nuestra elección.

-La amistad, aunque la elegimos nosotros, por el carácter inconsciente de los primeros años de vida, esta se ve sujeta a circunstancias del tipo: lugar de nacimiento, colegio, nivel socioeconómico,... Evidentemente no podemos tener "amigos de toda la vida" sino los conocimos desde el primer momento, cumpliendo las circunstancias citadas. Ahora bien, amigos convencionales se pueden tener en cualquier momento, siempre y cuando lo conozcamos lo suficiente y nos caiga bien.

-Pareja, que podemos elegir o no, dependiendo de su actúan las feromonas o no.

Así pues, se concluye que este circulo es innato, ya que no lo elegimos tanto nosotros como nuestras circunstancias, y los lazos suelen ser fuertes, ya que son con quines más tiempo pasamos, son quienes vemos en nuestra rutina.

3)sociedad parcial:

-Deductivo: todo aquel que comparte características con nosotros, sea de la clase que sea, por muy diferentes que sean nuestras vidas. Lo llamo deductivo porque yo lo elijo porque considero que es afín a mi.  En este caso existiría una conexión respetable entre sujetos, y no como en el criticado instinto nacional. La diferencia entre este y la amistad, es que este puede englobar comunidades grandes, como un foro en el que todos comparten comentarios alrededor de un tema que les interese, por ejemplo: política, actualidad, cine,... además de que estas personas no comparten un pasado mutuo ni se diferencian entre ellas: son un todo con una afición.

-Inductivo (que tu llamas nacional): lo llamo inductivo porque el grupo te elije a ti, y no tu al grupo (como antes). Yo nací en España, no puedo cambiar de patria, es innato. Por el hecho de ser innato o inductivo, no implica ninguna afinidad.

-Intermedio o pseudodeductivo: es cuando elegimos un grupo, pero no tenemos afinidades relevantes con el. Por ejemplo, asociarse a un equipo de futbol: la única similitud entre socios es su "pasión" por ese equipo, y aun esta es variable según la persona. En este sentido podría citar las competiciones que tu comentabas

4)sociedad global (que tu llamas instinto humanitario): este engloba a toda la humanidad, y por tanto, hay muchas diferencias entre ellas. Sin embargo, en el fondo, todos soñamos con utopías fraternales, en la paz perpetua y universal (siempre y cuando no perjudique ninguna de nuestras convicciones de los anteriores instintos; porque si quisiera gobernar el mundo, es evidente que esta unidad no me favorecería). Aunque este instinto, según tu, solo se manifieste en el caso de que toda la humanidad se deba enfrentar a un mal común: cambio climático, alienígenas, ... las diferentes utopías que se han descrito a lo largo de la historia demuestran que este sentimiento global es mucho anterior (desde la Republica de Platón).

5)El instinto circunstancial (que es a lo que quería llegar, para criticar tu utopia). Dices que cuando el instinto humanitario aniquile el instinto nacional, desaparecerán los prejuicios. Pero los prejuicios surgen en todos los niveles: los tópicos (sociedad global, lo que se suele decir), la opinión de un sector entendido como sociedad parcial (el feminismo y el machismo imponen prejuicios falsos respectivamente, por ejemplo), experiencia del circulo intimo (opinión de amigos) y la experiencia propia.

Para eliminar los prejuicios habría que suspender el juicio individual y a todos los niveles, es decir, lo que los antiguos escépticos llamaban hacer epoje. Nada es cognoscible, todo es apariencia y presunción. Yo no puedo decir que los andaluces son salaos porque no he conocido a todos los andaluces ni les he visto actuar durante toda su vida. Por eso, toda clase de prejuicios, como la xenofobia, no se lograran aunque predomine el instinto global por encima del nacional, sino cuando admitamos que esa clase de juicios no tienen validez y pecan de ser falacias precipitadas y faltas de probabilidad, ya que se analiza una muestra de la población no representativa.

En cualquier caso, el sentimiento circunstancial no se puede eliminar. Esto es, la mayor familiaridad con las personas que más circunstancias y afinidades compartan con nosotros. La xenofobia, la misoginia, entre otras, son sentimientos débiles de este tipo. Pero se anteponen a ellos el compartir ciertas circunstancias del tipo: edad, carácter, trabajo, vocaciones,... ademas del tiempo que pasamos con esas personas, ya que de nada sirve que exista tu alma gemela si no la conoces o no la conoces lo suficiente como para saber que lo es.

***

Esto es fundamentalmente lo que quería comentarte. Te animo a que continúes pensando.

NOTA
Segunda parte
Tercera parte

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El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.