NOTA: Aunque recibiré con los brazos abiertos a cualquier nuevo visitante, especialmente en lo que concierne a los proyectos de Vaho de la Bruma, nótese que este blog permanece enterrado desde Julio de 2013, tras un año de deterioro progresivo y otro de notable silencio (cf. Recapitulación). El Fénix que de estas cenizas quizá nacerá, en Scribd, si es el caso, lo hará.
Derechos: la imagen de cabecera pertenece a Platinum FMD, mientras que la del fondo es de ¿Eric Sin (Depthcore)?

martes, 8 de marzo de 2011

El discurso del...¿loco?

“Hay quien dice que dicen que dijiste que dijeron que dirás que dirán que soy un tipo raro. Sin embargo, yo prefiero ser un loco libre que un cuerdo preso, atado por convenciones sociales y esclavo de la palabrería del gentío, incapaz de dar su propia opinión sin antes sumergirse y protegerse en el vaivén del oleaje de rumores ajenos y enajenantes, en un acto ruin y cobarde.

¿Por qué?
    Porque yo odio el gregarismo, al mundo, a su mecanicismo ciego, y a su enervante cohesión que siente la necesidad obsesiva de pasarlo todo por el mismo colador, y niega la pluralidad hasta tal punto que resulta deleznablemente denigrante, pues por más que digan que la profesan..., ¿no es ya esa apología una negación de la libertad a aceptarla o no del mismo modo que cualquier afirmación niega ya su negación?

¿Por qué?
   Porque el mundo odia al disgregante, a mi, al demente creciente y delirante que transgrede sus nomás que normas arbitrarias, sus sonatinas hechas de un hilo tan endeble que un sutil soplo de aire bien capaz es de desmontar sus argumentos, fundamentados en su sola y banal musicalidad.

Por todo ello, y resumiendo-aún no habiendo dicho nada que pueda ser resumido- : yo odio al mundo, y el mundo me odia a mi. Y para que no se desprecie este odio como algo negativo, he de decir que conduce a actos bien creativos, pues la pasión de nuestro odio no tiene precedente, entrando en un circulo vicioso y competitivo, en un "grácil y eterno bucle", en algo maravilloso que fuerza al gregarismo a tornarse más absolutista y susceptible-relativista a su favor, despótico-, pudiendo así ver con mayor facilidad su absurdo y dando, por ende, más artillería al cuerdo loco que aniquila al loco cuerdo y convence al mundo, poco a poco, para unirse en un nuevo gregarismo más loco: porque todo cambio aspira a la estabilidad que un día odió...porque no se puede huir de la realidad vigente y de las leyes ignotas que la rigen... porque el "eterno retorno" siempre esta presente, por ser todo siempre mejorable... al menos, hasta su vuelta a empezar, cuando se alaga y alega lo perdido como supremo e inmejorable... como clásico.
    Pero pese a todo, ajeno a ese porvenir y a lo que lo ha precedido, hoy quiero pediros, pueblo, vuestra muerte, en pro de los individuos que contenéis en vuestro fuero interno. Y
me veo obligado, ante vuestra pasividad, a ser yo quien os despierte de esa pesadilla que sufrís, aún no creyéndola tal, del mismo modo que en el pasado fue otro el pastor sin rebaño que no quería serlo ni tenerlo, quien os libero.

Sea pues.”

Y entonces, viendo el esclavo su osadía, le decía susurrante al oído, no habiendo quizás comprendido...o habiéndolo hecho demasiado bien: "¡recuerda, oh general victorioso, que eres mortal...!”
    A lo que el loco respondió gritando a los ojos del esclavo: "lo es mi cuerpo, no mi legado".

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El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.