NOTA: Aunque recibiré con los brazos abiertos a cualquier nuevo visitante, especialmente en lo que concierne a los proyectos de Vaho de la Bruma, nótese que este blog permanece enterrado desde Julio de 2013, tras un año de deterioro progresivo y otro de notable silencio (cf. Recapitulación). El Fénix que de estas cenizas quizá nacerá, en Scribd, si es el caso, lo hará.
Derechos: la imagen de cabecera pertenece a Platinum FMD, mientras que la del fondo es de ¿Eric Sin (Depthcore)?

sábado, 14 de mayo de 2011

Me pesan las palabras...


Me pesan las palabras...
ya ni puedo pensarlas, ni tan siquiera recitarlas, y aun apenas teclearlas, porque me pesan demasiado los dedos que las desgarran.

Me pesan las palabras...
y los párpados y los sonidos y los tendones y el mundo sobre mi espalda y la antropomorfa escopeta de las obligaciones bajando por mi traquea hasta mis pulmones sin reparos ni prevenciones.

Me pesan las palabras...
tanto, que podría obviar la puntuación de un parágrafo, o forzar al lector a leer un texto como “jafgkhek-wrsytfup...” que su actor y autor originarios no serian capaces de esgrimir en escena por su dejadez y pesadez y angustia existencial, de ellos y de sus letras y de sus voces y gestos y colores, texturas, sabores,..., no podrían, digo, estos actores y autores tan principales, sino fingir hacerlo, como están haciendo, porque sus palabras ya son demasiado pesadas y densas como para ser desentrañadas, porque ellos mismos han confesado ya al unisono a través de mi cuerpo desde un principio que no puedo yo ya oír el rítmico cantar de las palabras emerger de la desafinada lira de mi boca, ni las puedo entonar, ni entornar, ni entronar y entrencar, ni entroncar o entrenzar o entrelazar, ni entronerar, enterrar, ni entrenar, entercar e intrincar,...no puedo, no, no puedo yo, sino escribirlas con la vana esperanza que tu si, o si más no, podamos juntos verlas como signos sin significado, como un discurso hecho del vacío, como una pintura de irrealidad, con toda su belleza visual y sonora, sonido que si no es producido materialmente, si lo es mentalmente.

Me pesan las palabras...
y han de ser arrancadas una a una, con violencia, por un alma más pesada...esta, las atrae hasta su alcoba de plomo, centro de gravedad de su de ingravito estado anímico. Que arbitrariedad... una fuerza ficticia es a la que se le atribuye la autoría de las palabras que se arrastran masacradas por los resquicios de mi lobotomizada cabeza estéril y se revuelven entre estas lineas con regocijo; una acción a distancia(¿¡gravedad?!), una quimera(¿¡alma?!), que no es más que el producto de algo inherente, de la curvatura tiempo-espacio, del contexto contingente y material en el que nos hallamos y me hallo... y hallo oro y oro y oro en él....

Me pesan las palabras...
pese a que ligeras, como fantasmas indómitos, viajan entre los mugrientos pasillos de mi mente sin rumbo aparente; pobre del ciego que así lo juzga y lo cree al mismo tiempo, confundiendo ser y parecer, principio y fin, palabras y palabras, vibraciones y significantes, significados y garabatos, metáforas y metáforas,quimeras....

Me pesan las palabras...
pero eso no les da más rigor... ¡Que falsedad!! Si incluso puedo ¡yo! aHora GRITAR a través de mis LeTrAs y exc!amaciones no pudiendo en verdad exhalar un solo suspiro digno, siquiera, de ser aquí descrito, de tan indec¿so que es que aun vaga f r a g m e n t a d o en busca de un doGma que le prive y despoje de la brrrruma de su indefiniciónnn...

Me pesan las palabras....
pero más aún han de pesarte a ti, lector... como critico revisor futuro que soy, bajo esa carcasa, en su depuración cíclica, propia de un mesías genocida que adora "la palabra exacta" de su Dios Flaubert y que no quiere entre sus hordas un pedazo de irregularidad mal llamada imperfección. Genocidio que se lleva a cabo por y para el lector*


Me pesan las palabras...
y no encuentro por ello motivo objetivo para que no puedan estas volar libres de sus cárceles hechas de costumbres falaces y de paja fácilmente incendiable solo con las chispas hilarantes que emiten intermitentes mis ojos oscuros, en cortocircuitos de pasión incomprensible.


Me pesan las palabras...
y los latidos del corazón se reducen con los de la razón, acariciándose amigablemente tras haber batallado una eternidad; sin rencores, sin pasado, sin memoria,...

Me
pesan
las
pa
la
br
a
s....................................................................................................................................[...]

-”...y se descomponen sus letras, nuestros átomos, vuestras almas” querría haber terminado si sus yemas hubiesen podido continuar cargando y transportando tan pesadas palabras...pero no pudieron elevarse de nuevo en su ardua tarea de improvisar, en un estado a medio camino entre la enajenación y la meditación, este texto. Luego, cedió con él el cuerpo entero sobre el teclado, junto al cerebro y el pecho. Yo, Sekioz, tomo nota de ello-


* "El escritor que no ha torturado sus frases tortura al lector". Nicolás Gómez Dávila 

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El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.