NOTA: Aunque recibiré con los brazos abiertos a cualquier nuevo visitante, especialmente en lo que concierne a los proyectos de Vaho de la Bruma, nótese que este blog permanece enterrado desde Julio de 2013, tras un año de deterioro progresivo y otro de notable silencio (cf. Recapitulación). El Fénix que de estas cenizas quizá nacerá, en Scribd, si es el caso, lo hará.
Derechos: la imagen de cabecera pertenece a Platinum FMD, mientras que la del fondo es de ¿Eric Sin (Depthcore)?

sábado, 11 de junio de 2011

¿Génesis de una artista precoz... o hiperbólica proyección?: fabulación de un pasaje de mi vida


(dedicado a Noelia, a quien se lo prometí hace cerca de un año)


En el ocaso de la noche, Sacrom sintió la necesidad de expresar algo al mundo... o, si más no, de desembarazarse de ello. Abandono su lectura y busco en la mesilla de noche, a tientas, algo para escribir; pero no lo hayo. Esto le sorprendió. Se incorporo del lecho y encendió la luz. Efectivamente, eran ausentes, libreta y bolígrafo. Quiso entonces, irónico, culpar al autor.

Tras algunas reposadas consideraciones, se alzo sobre su pereza y dio una vuelta por casa descalzo para poder sentir el dulcemente frío suelo que le recordaba estar vivo. Así fue como, al salir del baño, vio que de la habitación de su hermana, Alinoe (/alinou/), emergía un delgado rehilete de oro que venia directamente a su encuentro, trepando sin esfuerzo por los harapos de sus prendas hasta alcanzar su, por ¿temor?¿humildad?..., contraída pupila y lanzarse después temerariamente contra la pared que impasible yacía a su espalda.

Sacrom se acerco y abrió silenciosamente la puerta, mas su sigilo fue vano: en cuanto aquel fino hilo áureo se ensancho, el negro gato corrió enloquecido hacia él y se poso en el regazo de Alinoe. Ella se sobresalto ligeramente, le acaricio, miro a Sacrom y pregunto:

-¿Que quieres?

-Pasaba por aquí...-disimulo, mientras ella sonrío.

-¡Vives aquí! ¿Se te ha olvidado?-ironizo, mientras él entornaba los ojos.

-No, no es tan avanzado mi Alzheimer -quiso ironizar también, si bien un escalofrío se paseo extrañamente por su columna mientras se imaginaba el proceso natural de muerte celular, y este acelerándose sin él poderlo saber, mucho menos remediar-. ¿Que escribes?

-Ah, ten, ten-dijo aceleradamente, arrancando y guardándose una hoja para si y acercándole el resto de sus utensilios-. Tengo que comprarme una pequeña libreta como la tuya;son muy practicas.

-Que yo sepa, no te he pedido eso-sentenció con algo de desconcierto-; y tampoco es tan avanzada mi esquizofrenia,creo, para no saber lo que digo...-afirmo, aún con un cierto poso de duda en su cerebro.

-¿Y que hay de tu sordera?-esgrimió con agudeza y una amplia sonrisa promovida por el recuerdo de innumerables cómicos momentos pasados basados en esta clase de malentendidos.

-En ese caso, si es que la sorda no eres tú-enfatizó-, rectifico: ¿que escondes?-inquirió con curiosidad mientras ella no sabia donde mirar-. ¿Prefieres que te lo escriba, tal vez en forma de cuento, o me has entendido ya? No, en forma de cuento mejor que no-aclaro, después de ver su expresión deseosa ante esta propuesta-. Tal vez otro día-suavizo, para no desanimarla más-.¿Y bien?-reitero, tras un silencio mutuo.

-No es nada, chorradas...-suspiro, dándose por vencida-, no tiene importancia.

-Sabes que todo la tiene y que me encantan las chorradas-dijo mientras se sentaba junto a ella, en la cama. Luego se precipito por el foso negro y sin fondo de sus negras pupilas y creyó verse reflejado en él-. No te avergüences de tu obra; no vale la pena y no dice nada de ella. Kafka, Nabokov o Virgilio pidieron destruir sus escritos tras su muerte, Ravel renegó de su bolero, Cervantes llego a su celebre novela después de frustrarse como poeta, dramaturgo y cuentista,...-iba enumerando interminable, hasta que tiempo después continuo-el autor no es objetivo y a menudo su obra acontece independiente de su seno. No podemos negar la relación entre ambos en su génesis, pero... ¿acaso no se han rebelado siempre todos los hijos frente a sus padres en pro del progreso?

-Pero los textos no crecen; se estancan. La palabra muere una vez impresa...-advirtió.

-Pero la palabra revive en el lector-respondió vivaz-. En realidad, no hay un texto objetivo al que apelar; solo existe como percepción. Sus significados y matices vienen dados por su interpretación; evoluciona con nosotros, como individuo y grupo. Poco importan ya cuales fueron las motivaciones del autor, conscientes, autoconcientes o subconscientes,iniciales, procedimentales,...-fue enumerando con entretenimiento largamente, intentando hallar una inexistente clasificación satisfactoria, completa pero no demasiado extensa para ser inútil- más aún si estas fueran contingentes a su época; poco importa, digo, cuando podemos vislumbrar puntos más interesantes, estimulantes, generales o agradables, para nosotros. No hay ataduras que la retengan en este árido suelo que nos sostiene; ella es libre y flota eterna por encima de nuestras cabezas.

-¿Que sentido tiene, entonces, escribir?-pregunto con voz casi perturbada, queriendo frenar la creciente emoción de sus palabras, tal vez inconscientes de sus posibles derivaciones.

-...No lo se...tal vez ninguno...tal vez concederle más facilidad de vuelo... que todos puedan disfrutar de su belleza. Existen personas muy altas y toscas que necesitan de obras de gran volada para poderlas contemplar verdaderamente; o otras que están muy alejadas... Pero me temo que esto no son más que respuestas consecuencialistas a una pregunta mal formulada: el arte no tiene razón; la razón es posterior. Y su nacimiento no es más (ni menos), a mi entender, que el producto de una necesidad imperiosa del artista... de todo ser humano, de hecho, de expresarse y desahogarse, de explicarse ante el mundo y, sobretodo, ante él; una necesidad de jugar, de delimitar el terreno de juego mediante unos limites y reglas aceptables...pero también de transgredirlos y de regocijarse de la fuerza de ambas posturas y de su fricción e interacción y atracción candente y tensa, fresca y ardiente en su borde abismal; de pensar, reflexionar, analizar, diseccionar,clasificar, ordenar,... racionalizar mediante la palabra lo que la mente abstracta no siempre discierne en los rápidos movimientos de los quiméricos y volátiles vientos evanescentes; de guardar nuestra memoria eficientemente y materializar un recuerdo de tal manera que podamos revivir y compartir in eternum un éxtasis pasado durante un bache presente que nos permita pervivir para la acumulación de más posteriores experiencias de esta clase...de autocontemplarnos en el tiempo y reconstruirnos;de perseguir un imposible... un ensueño de libertad y liberación; de volar junto a nuestra obra...-fue diciendo de manera caótica, de modo que la velocidad de su voz parecía imitar a la de una montaña rusa o aun peor: a una función patológica y no modelizable ni apenas concebible.

-¿Nada más, has dicho?- interrogo con voz tan vaga y ambigua que no podría discernirse de una ironía o una critica; probablemente ambas se amagaran tras su frente pálida.

-Bueno, probablemente sea mucho más que eso...-suspiro-. El artista y el ser humano en general, cuando halla un nuevo objeto, un nuevo material, una nueva experiencia,...-fue diciendo, mientras buscaba el termino exacto inexistente que toda mente captase y a la misma idea le refiriese- siente la fuerte necesidad de mostrarla al mundo enseguida, sin tener tiempo a menudo de cincelarla en maravillosas formas que nadie concibió y que le den mayor sabor, de una manera u otra. Tan viva es la sensación que olvida por un momento que, en general, ya es bien conocida. Y entonces él la muestra con toda su tosquedad y con una pasión que la ridiculiza...-y se pauso un instante, reflexivo, como rememorando- Becquer es bien consciente de ello: en su magnifica “introducción sinfónica”, por ejemplo, reconoce como se ha visto obligado a liberar sus ninfas apenas vestidas con unos horrendos harapos cuando él quisiera para ellas concebirlas con las mejores galas. Pero él sabe que esto es un imposible, por lo que decide abandonarlas una vez nacidas en pro de la salvación de otras nuevas. Una simple cuestión de supervivencia, llega ha decir...Pero quizás esos harapos que cuelgan de sus ninfa no sean tales, nomás que el producto de su humildad o, seguramente, de la inalcanzable perfección del ideal que él pretende y quiere cristalizar en la tímida palabra insatisfactoria... Pero no por ello no nos resultan bellos. Y tú caso no es distinto. Aquellos a los que admiras también dudaron de si. Y la duda es buena, te llevara a mejorar. Pero privarle al publico de tu obra no te reporta nada. La interacción, en cambio...si es constructiva, te ayudara; sino, siempre la puedes ignorar, utilizar para tu regocijo o tomar como enemigo a atacar y contra quien esgrimir sutiles argumentos o sátiras quevedianas que agudizaran tu ingenio y técnica. No pierdes nada, te lo aseguro...

Y tras un pausa, y con una mueca en el gesto, y medio dudando, Alinoe le acerco la hoja. Él la tomo, la desplegó y la leyó varias veces en silencio; un silencio que inquietaba a Alinoe:

Quemate, dejandole luz a quienes vienen detrás tuyo, para que puedan seguir su camino, lleno de emociones que no han sentido nunca, para que sueñen, porque seguramente, algún día, cuando descubran porque les dejastes paso, ellos se quemaran.” *

-Es horrible, verdad...-gimió desconsolada,impaciente, antes de que cualquier consideración objetiva pudiese ser hecha.

-¡Que va!-arremetí-. En mente suficientemente ilustrada o imaginativa, nada lo es. Si tuviésemos aquí a Kim Peek, base de datos andante, te daría una infinidad de referencias e interpretaciones que lo juzgarían de genialidad; y si no lo hallara: puramente original sería, que tal vez tiene más merito. Yo, sin embargo, con un baúl más humilde por mollera, me viene a la cabeza “la doctrina de los ciclos”, en términos borgianos, que empaqueta a un conjunto amplio de pensadores, desde Pitagoras hasta Nietzsche y su eterno retorno. Pero sobretodo, sin embargo, me recuerda al mito de la cueva de Platón y ese idealismo tan suyo que equipara el saber con la bondad y el sacrificio.

-¿La cueva de Platón,dices?-pregunto con familiaridad.

-Sí, ¿No te he hablado de ello?-pregunto casi extrañado.

-Puede...hablas de tantas cosas...-se quejo.

-Pues bien, cuenta Platón en su República (VII), querido Glaucón, que...


NOTA 1
Recuerda: no existen obras mediocres; solo los lectores lo son:

¿Descripción vaga? No, sutil ambigüedad que esconde significados más profundos.
¿No deja nada a la imaginación? No, hiperrealismo y sobreestimulación wagneriana.
¿Escueto? No, minimalismo intenso.
(las respuestas dependerán del contexto, esto solo son algunos ejemplos de la dualidad de perspectivas que se demuestra, por ejemplo, en palabras como: constante-tozudo,valiente-temerario,trascendente/paradójico-contradictorio/incoherente,... )

Y es que todo es amparable bajo mi mampara de ambar negro recubierta de huesudo cráneo.
Y los clásicos, si los hubiere, tal vez ¿solo? sean aquellas obras escritas en las áureas letras que son leídas por todas las mentes.

NOTA 2
Por si alguien tenia alguna duda, los nombres de los personajes son anagramas:

Alinoe= A-li-noe=(orden inverso)noe-li-A=Noelia
Sacrom=S-a-c-r-o-m=(orden inverso)m-o-r-c-a-S=(intercambio de vocales)m-a-r-c-o-S= Marcos

No he utilizado los nombres reales sino una transformación suya porque los hechos también carecen de esa fidelidad.


*NOTA3(corolario de 2)
La autoría del texto en cursiva y con comillas, escrito por Alinoe, pertenece a mi hermana Noelia.

Espero haberte convencido con mis palabras una vez más y te recomiendo encarecidamente que continúes escribiendo, además de sugerirte crear un blog que te permita compartir más fácilmente con quien quieras tu palabra mensajera.



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El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.