NOTA: Aunque recibiré con los brazos abiertos a cualquier nuevo visitante, especialmente en lo que concierne a los proyectos de Vaho de la Bruma, nótese que este blog permanece enterrado desde Julio de 2013, tras un año de deterioro progresivo y otro de notable silencio (cf. Recapitulación). El Fénix que de estas cenizas quizá nacerá, en Scribd, si es el caso, lo hará.
Derechos: la imagen de cabecera pertenece a Platinum FMD, mientras que la del fondo es de ¿Eric Sin (Depthcore)?

sábado, 13 de agosto de 2011

La demencia no se escribe, se describe


(posible prologo de alguna obra futura)

Sacrom comenzó a aficionarse desde muy joven a la escritura, instado, aunque por su bien ya no lo recordara, por su psiquiatra, con el fin de exorcizar sus traumas; con el tiempo, logro así confundir sus atroces actos con su no menos macabras historias, paliando sus ansias de quererlas consumar y aliviando su no poca perturbada consciencia -repleta, bajo innumerables capas tierra, de remordimientos sepultados junto a las acciones que los engendraron.
     Sin embargo, esta necesidad primera que le vendieron de pequeño como un juego fue tornándose paulatinamente en una obsesión; sentía, como Becquer en su sinfonía describía, la necesidad de dar vida a sus delirios. Ironías..., parecía que las terapias alternativas que pretendían eludir el uso de drogas adictivas no eran más que estas veladas; hipócritas... que no hipocráticos.

Mas Sacrom no la evito, esa necesidad, sino que la acrecentó: aquel entretenimiento de media tarde se extendió como un cáncer hasta la noche creativa, que no objetiva, y esta brinco por entre los rosales oníricos que con sus espinas le enmarañaban el juicio entre espejismos. Y aún perseverante, se arrastro por los amaneceres y los túneles cavados hacía su inconsciente, moribunda su consciencia por su insomne y fijo pensamiento. Con el tiempo llego incluso, loco, a cerrar el circulo mientras su prosa caía vertiginosa en los abismos de la incomprensión, cual si fuera el albor de un nuevo linaje de escritores, de un nuevo lenguaje que no envidiase al jargon concebido por Kafka, más sublime e ininteligible.
     Sin embargo, dedicándose tan plenamente a su obra, sentiase frustrado al contemplar como legiones enteras de voraces lectores leían bestsellers como quien comía manzanas que ansiaban pero no saciaban, en la cruenta batalla de la oferta y la demanda, o como los intelectuales, cual clero opuesto a esa nobleza- mainstream y monetaria-, se reunían en torno a los muertos, reviviendo a los clásicos, inmortalizandolos en sus rituales litúrgicos e invocaciones varias. Sentía que ni tan siquiera pertenecía al tercer y ultimo estamento del régimen cuando observaba v/blogs y similares fuertes de la opinión del pueblo estriados por contener más comentarios de los que buenamente podía soportar su decrepito cuerpo, cuando estos seguidores-o comentarios, debería seguir diciendo, pues falsamente el narrador que soy los cree proporcionales- no se reducían a un pequeño búnker cuasicerrado de cercanos conocidos... blogs, a veces, de una baja o futura nobleza y clero.

Sacrom y su pensamiento; parecía no haber espacio para nadie más, realmente. Como si la escritura no fuera más que su mediador, el lecho ardiente en el cual se entrelazaban ambos en largos encuentros vehementes y/o reflexivos. Excepto esta, ninguna otra comunidad parecía admitir una reciproca aceptación.
     Sin embargo, él anhelaba, aun detestándolas a todas, pertenecer a cualquiera de ellas; tal vez precisamente por ello, afianzando su carácter contradictorio, o por simple excitación y obstinación en recrearse ostentando imposibles -así como el sueño de la esposa del pescador-. Puede que, viendo que otros hacían una labor similar, indiferentemente de los resultados-o aun teniéndolos en cuenta-, se sintiese inferior: ambas producciones tenían la potencia de adquirir ese valor extra, ese culto; por contra, castrados en sus posibilidades eran siempre sus hijos, como estériles híbridos entre especies diferentes. Quizás, en el fondo, solo deseaba ser leído...encontrar admiradores en los que regocijar su ego, personas con aficiones, ideas y estilos en común, amistades en otros círculos..., o detractores contra los que discutir acérrimo cual platónico dialogo..., o empatía, consuelo y redención...,o quien sabe qué. Y en verdad, no lo sabía. Desconocía por completo sus motivaciones; si bien no podía negar sus repercusiones.

Sacrom sospechaba que el escritor de bestsellers le denegaría su petición de ayuda, puesto que más ganaba escribiendo; y el bohemio intelectual la rechazaría por esa integridad tan suya, por no decir que apelaría y citaría a quien sabe quien para excusarse diciendo que en estas artes ninguno es buen maestro. Y el v/bloggero...que aprender de él cuando o bien son personales, diarios íntimos, anecdotarios y opiniones, o bien vacuos recolectores de toda clase de información o entretenimiento; por seguro parafrasearía al anterior diciendo: “la opinión o la vida no se aprende, se crea y se forja”.
     Sin embargo, a cada rechazo él siempre respondía, viéndose frustrado en sus intentos de habitar tales terrenos: “Cuando escribo, nadie me escucha. Cuando hablo, nadie me lee. Ni siquiera cuando comento y creo dar grandes consejos-¡mentira!- me atienden. Tal vez no pueda ser un gran escritor revolucionario, quizás ni ese nombre merezca; pero se lo suficiente como para describir mi propia vida. Me limitare, pues, a vivir mi futura literatura, siendo yo su protagonista. Me limitare, digo, a vivir una vida digna de ser leída, y que mi autobiografía sea, aún incompleta, el mayor mito jamas escrito o concebido. Ahora, muere; digno eres de formar parte de ella”

Y en ultima instancia, cual maleficio recitaba:

Se termino
la cordura,
la locura...
Se alzo Yo.

Comienzo...

Amarme o odiarme puedes,
mas rogarte he
que no me ignores
si sufrirme no quieres.



NOTA

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.