NOTA: Aunque recibiré con los brazos abiertos a cualquier nuevo visitante, especialmente en lo que concierne a los proyectos de Vaho de la Bruma, nótese que este blog permanece enterrado desde Julio de 2013, tras un año de deterioro progresivo y otro de notable silencio (cf. Recapitulación). El Fénix que de estas cenizas quizá nacerá, en Scribd, si es el caso, lo hará.
Derechos: la imagen de cabecera pertenece a Platinum FMD, mientras que la del fondo es de ¿Eric Sin (Depthcore)?

sábado, 20 de abril de 2013

A puerta cerrada (Sartre, 1944)


     [...]
     ─¿El amor que lo hace todo? He aquí otro problema..., ¡y qué problema! Mire: yo amo de tal modo a la humanidad, que, aunque usted no lo crea, he pensado a veces en abandonarlo todo, incluso a Lise, y convertirme en hermana de la Caridad. Cierro los ojos, pienso, sueño, y en esos momentos me asiste una fuerza invencible. Ninguna herida, ninguna llaga purulenta me inquietará: las lavaré con mis propias manos y seré una enfermera presta a besar las úlceras de los pacientes. 
     ─No es poco que haya tenido tales pensamientos. Algún día realizará usted, por obra del azar, una buena acción. 
     ─¿Pero podré soportar durante mucho tiempo semejante vida? ─siguió diciendo la dama con vehemencia─. Ésta es la cuestión más importante, la que más me atormenta. Cierro los ojos y me pregunto: «¿Permanecerás mucho tiempo en este camino? Si el enfermo al que lavas las úlceras lo paga con la ingratitud, si te atormenta con sus caprichos, sin apreciar ni advertir siquiera tu devoción; si grita, se muestra exigente a incluso presenta quejas sobre ti, como pueden hacer las personas atormentadas por el sufrimiento, ¿perdurará tu amor?» Y sepa usted que yo me he dicho ya con profunda desazón: «La ingratitud es lo único que puede enfriar, a inmediatamente, mi amor activo por la humanidad.» En una palabra, que, al amar, trabajo por un salario y exijo recibirlo inmediatamente en forma de elogios y de un amor como el mío. De otro modo, no me es posible amar a nadie.
     Después de haberse fustigado a si misma con este arrebato de sinceridad, se quedó mirando al starets con una fijeza provocadora. 
     Y el starets repuso:
     ─Eso mismo me dijo hace ya mucho tiempo un médico amigo mío, hombre inteligente y de edad madura. Se expresaba tan francamente como usted, aunque bromeando con cierta amargura. Me decía: «Amo a la humanidad, pero, para sorpresa mía, cuanto más quiero a la humanidad en general, menos cariño me inspiran las personas en particular, individualmente. Más de una vez he soñado apasionadamente con servir a la humanidad, y tal vez incluso habría subido el calvario por mis semejantes, si hubiera sido necesario; pero no puedo vivir dos días seguidos con una persona en la misma habitación: lo sé por experiencia. Cuando noto la presencia de alguien cerca de mí, siento limitada mi libertad y herido mi amor propio. En veinticuatro horas puedo tomar ojeriza a las personas más excelentes: a una porque permanece demasiado tiempo en la mesa, a otra porque está acatarrada y no hace más que estornudar. Apenas me pongo en contacto con los hombres, me siento enemigo de ellos. Sin embargo, cuanto más detesto al individuo, más ardiente es mi amor por el conjunto de la humanidad.»
     [...] 

Dostoyevski, Los hermanos Karamázov (1880), 2.IV

1 comentario:

  1. Hola!! Excelente nota. Esta obra teatral de Sartre es mágica y brinda mucho espacio para la reflexión, me gustó mucho.

    Justamente también la recomendé en una nota en mi blog, donde también un análisis informal sobre algunos elementos, y sobre la visión de "el infierno según sartre".

    Creo que Sartre encontré la definición perfecto del infierno con su metáfora de "la mirada de los otros", aquella que desnuda.

    Te invito a leer mi nota y comentarla!!

    http://www.viajarleyendo451.blogspot.com.ar/2013/05/a-puerta-cerrada-obra-dramatica-1944.html


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    Luciano

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El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.