NOTA: Aunque recibiré con los brazos abiertos a cualquier nuevo visitante, especialmente en lo que concierne a los proyectos de Vaho de la Bruma, nótese que este blog permanece enterrado desde Julio de 2013, tras un año de deterioro progresivo y otro de notable silencio (cf. Recapitulación). El Fénix que de estas cenizas quizá nacerá, en Scribd, si es el caso, lo hará.
Derechos: la imagen de cabecera pertenece a Platinum FMD, mientras que la del fondo es de ¿Eric Sin (Depthcore)?

jueves, 6 de junio de 2013

Diario onírico 3: Retazos de una ¿misma? noche


Nota: no apunté la fecha de ninguno de ellos, por lo que no puedo asegurar si se corresponden a una misma noche, aunque creo recordar que sí, lo que es coherente con su brevedad, con el hecho que estén numerados a partir del 2 y escritos uno a continuación del otro. El extra es la excepción, pues está redactado con otro bolígrafo y sin numeración, pero como tampoco tiene fecha y es breve lo incluyo en el pack.

I
Estoy en la terraza. Observo como unas extrañas plantas [cf. dibujo] se mueven en función de la posición de un «objeto» X (Maggie Simpson?). Luego se encaran hacia a mi, ¿liberan un gas-droga?, y empiezo a tener alucinaciones: me hablan.

Acudo a Mama para que salve a Maggie, diciéndole que es peligroso, que he tenido alucinaciones, que es importante, cuestión de salud; todo lo necesario para que deje los preparativos de la fiesta y vaya. Como «compensación», la «sustituyo» en su tarea: he de coger (¿entregar?) el e-reader papyre como regalo en el momento justo para dar una sorpresa al cumpleañeros Beni. Pero no lo hago porque estoy preocupado por las plantas. En consecuencia, Pili se enfada mucho: «para una cosa que te mando... ahora ya no sirve de nada» --> el papyre se queda en casa.

Ella y Mama han montado una cama en medio del salón. Yo debía colocarlo en la mesilla sin que él se diera cuenta. Más tarde, veo a Beni en mi habitación, en el ordenador; cuando se va, veo que hay un regalo en el armario: lo ignoro.

II
Una serie de encapuchados tienen presos a un conjunto de personas, entre ellas dos mujeres que se escapan. Llegan a casa y en poco tiempo me las he ligado por separado (¿y juntas?) [aventuras y palabras varias, entretenido pero irrecuperable del olvido]

III
Estoy en la cama y Noe me salta encima y me empieza a cortar una pierna con una sierra:

─¡Que haces!
─Lo que dijiste que harías (la apuesta).
─¡Era retorica! ¡Sal!

Se va, pero yo ya no duermo tranquilo. Intento gritar y no puedo: tengo la boca demasiado reseca. Al mismo tiempo, muevo continuamente la pierna como para comprobar que todo va bien (¿o para evitar que no se vuelva a acoplar?). Esta escena se alarga indefinidamente y se funde con el despertar.

IV
Estoy como en un videojuego: yo, ¿Chris?, y la maquina. Tenemos varias armas y municiones; un fuerte completo de municiones. Al principio de todo colocamos las minas (antes de la partida).

Primera partida: yo existo, pero no tengo veto (no ha puesto para tres jugadores). Aun así, existo, he intento ayudar, aunque soy imparcial e incordio a ambos: los estiro de las piernas y se caen de la plataforma de combate [cf. dibujo]. Chris cae antes y pierde.

Segunda partida: se explica la historia del monstruo, ultimo en su especie. Se habla de las mofetas y otros. Sale un mapa completo de especies. Armas: espada gigante [cf. dibujo]. Tiene efecto imán para con la enemiga. Soplando por el mango disparo dardos [cf. dibujo]. Le doy en la boca y la mato. Mientras cae, dispara dardos en todas direcciones.

Extra
Estoy en mi cama viendo una película un tanto siniestra, en la que estoy en un jardín y empiezo a regar/ahogar las plantas mientras las tranquilizo diciéndoles que es por su bien, para hacerlas florecer; muy de psicópata y de sátira social.

Entonces, una mujer de 100 años (alucino al verla) representada por una de 20 y un niño me intentan liberar. Al parecer, yo también soy en realidad de 100 años con un niñ@ dentro (al que, digo, intentan liberar) [¿relación con Grim Fandango y «Mi secreto es que conservo el corazón de un niño de 12 años... Está en una jarra, ¿quieres verlo?»?]. Hablan en un idioma inventado muy similar al ingles, pero con muchas jotas; me iban recitando la peli en verso.

Al final resulta que el «niño» no estaba en mi interior, sino en el sótano; se marchan todos en su nave.

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El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.